Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Entre Mundos2 - Capitulo 4 - Comienza la Investigación
Dom Mayo 21, 2017 12:36 am por Angry Bunny

» Historias de la media noche (Capítulo 5)
Miér Mayo 17, 2017 7:38 pm por Akiru

» Entre Mundos2 - Capitulo 3 - Comenzando el Viaje
Mar Mayo 16, 2017 3:57 pm por Angry Bunny

» Historias de la media noche (Capítulo 4)
Mar Mayo 16, 2017 3:44 pm por Akiru

» Historias de la media noche (Capítulo 3)
Dom Mayo 14, 2017 5:51 pm por Akiru

» Entre Mundos2 - Capitulo 2 - Reunion
Dom Mayo 14, 2017 12:19 am por Angry Bunny

» Historias de la media noche (Capítulo 2)
Sáb Mayo 13, 2017 5:55 pm por Akiru

» Entre Mundos2 - Capitulo 1 - Renovado
Sáb Mayo 13, 2017 12:24 am por Angry Bunny

» Historias de la media noche (Capítulo 1)
Vie Mayo 12, 2017 7:38 pm por Angry Bunny

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 44 el Dom Ago 30, 2015 5:44 pm.
¿Qué hora es?
Contador Visitas
contador de visitas
Contador de visitas
Banner del Foro
Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Octubre 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     

Calendario Calendario


El anochecer del mundo (Capítulo 12)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El anochecer del mundo (Capítulo 12)

Mensaje por Angry Bunny el Mar Sep 22, 2015 12:22 am

Capítulo 12:
“Un nuevo aliado, enemigo, ¿qué?”

Lo que sucedía en el momento ya era algo muy distinto a como comenzó. Vincent y su hermano Rocco habían acorralado a Katelyn, su hermana, en cierta manera. Sin embargo, a la vez se veían dudosos sobre sus acciones. Pero no dudaron y se lanzaron a por ella con una gran rápidez.
Y, de esa manera, ellos ganaron. O, al menos eso es lo que indica el momento actual.
Katelyn estaba herida, gravemente herida con un agujero en el estómago que le atravesaba hasta la espalda, sería extraño que no muriera por ello, pero, posiblemente, al ser una persona que realmente no es de este mundo si no de uno totalmente desconocido, no sería de extrañar que sobreviviera tampoco. Pero, incluso ella ya se había dado cuenta que estaba a su límite. Y, mientras que ella estaba herida, sus hermanos parecían tener unos ciertos golpes en el rostro además de algunas heridas contundentes.
Sin embargo, lo que parecía ser una victoria para ellos y que posiblemente deberían de alegrarse de que saben que su hermana ya no hará nada más, Katelyn simplemente sonrió y lentamente, comenzó a reír. Vincent y Rocco se pusieron alerta a lo que hacía su hermana, hasta que ésta, entre risas, finalmente respondió burlonamente:

—¡¿Realmente, realmente creen que yo soy la única en esto?! —ella preguntó con un tono burlón y casi gritando—. Incluso si yo mueero, hay alguien más que quiere ver caer este mundo. No, no quiere ver caer al mundo, él quiere de vuelta lo que le pertenece.

—¿A qué te refieres? —preguntó Rocco cautelosamente, con una seriedad absoluta.

—¡¿No se han percatado de esos cuervos que han estado haciendo patrulla por mí?!

Esos cuervos que han estado por ahí. Las presencias extrañas que han sentido. Akiza fue testigo de ello y de hecho, Kurō también. Ellos dos vieron los cuervos y sintieron esa presencia antes que antes. Claro, ¿cómo olvidar? Sin embargo, esa presencia se sentía neutral y no había intervenido hasta ahora. ¿Qué era lo que Katelyn intentaba decir?

—Qué… —ella volvió a hablar—. ¡Yo no puedo morir aquí! Sí, eso…

Ella lentamente fue acercándose al precipicio cercano por donde había visto la ciudad todo este tiempo. Alertó a sus hermanos quienes querían intentar hacer algo pero, no estaban seguros de que si sería capaz de hacerlo. Claro, era su enemiga pero seguía siendo su hermana. Ella simplemente estaba desviada del camino, ¿verdad? Era una excusa perfecta para alguien con HES.

—¡Yo NO puedo morir aquí!

Y entonces, extendió los brazos y se dejó caer. Vincent y Rocco rápidamente fueron a verla e intentar hacer algo para ayudarla, pero, cuando vieron hacia abajo, no había nada. Ni una sola señal si cayó o se salvó, por lo que dieron por hecho de que desapareció y posiblemente, reaparecería pronto. Vincent, pensativo, miró a su hermano.

—¿A quién crees que se refería…?

—Un aliado que quiere recuperar lo que le pertenece… —Rocco repitió para sí mismo, pensativo—. Vincent, si estoy en lo correcto… esa persona debería ser…

—E-Estás de broma, ¿verdad? —Vincent pareció mostrarse nervioso—. Él no puede ser, porque… porque… ehm…

—Esto es tú culpa —rápidamente culpó Rocco—. Tú los alejaste, ahora los quiere de vuelta.

—¡Pero era lo mejor!

—No, ahora te las arreglas tú —Rocco levantó las manos—. Tengo que seguir en mi investigación, no puedo dejarle todo a Aria.

Y rápidamente desapareció en un pequeño destello, dejando atrás a un nervioso Vincent. No supo que pensar por unos momentos y levantó su mirada hacia el cielo. No sabía cómo lidiar con ello, no, no, no, no lo sabía. Entonces… espera, los chicos siguen en la ciudad, por lo que dan por hecho que los enemigos también. Si los cuervos están en la ciudad, entonces, él…

—Oh, mierda… —Vincent murmuró al ver el aprieto en el que se veía.

+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+w+

—¿Te pondrás de mi parte? —preguntó Samir, sosteniendo fuertemente su espada dorada.

—Cuenta con ello —rápidamente, Kurō sacó su espada de su cinturón, aún enfundada. Fue algo que Samir notó pero pasó de largo.

Ambos se pusieron en posición y Adeline estaba enojada. Las cosas no salieron como esperó, sí, pero, el hecho de que Samir haya podido poner en su contra tan sencillo a ese chico… Si tan solo hubiera llegado un poco antes, seguro ella habría podido hacer algo y se lo hubiera llevado con él. De esa manera, podría hacer lo que tenía previsto; influenciarlo para que abriera la BLACK BOX.

—Ustedes dos… malditos cánidos… —Adeline chasqueó los dedos.

Tan pronto como ella chasqueó los dedos, del suelo comenzaron a emerger algunos carneros y, no solo eso, esta vez, algunas personas. O, lo que parecían personas. En realidad, vestían de manera tradicional a la antigua y usaban vendas en toda la cara, para finalmente, usar sombreros Kasas que cubrían totalmente sus identidades.
Samir se confundió al verlos. No sabía que Adeline era capaz de utilizar tal magia como para llamar a soldados de papel.

—Kurō, ten cuidado con ellos —advirtió Samir—. Son un tipo de familiar que están por encima de los Carneros. Si ya teníamos problemas con ellos…

—Por mí no te preocupes —afirmó Kurō—. Solo dedícate a cortar… que es lo que yo haré.

—¡Ya, ataquen ustedes!

Al momento que Adeline gritó, tanto por soldados de papel como los carneros, se lanzaron a por los dos chicos. Éstos usaron sus espadas de tal forma que se deshacían de ellos con gran rapidez. Pero, Kurō seguía usando su espada enfundada que no parecía herir de la misma forma que lo hacía Samir, aun así, lo seguía haciendo de forma satisfactoria.
Sin embargo, lo que estaba dentro de su mente no era atacar a los carneros o a los soldados de papel. En su mente, estaba Adeline.
No dudó en atacarla, cuando Kurō se deshizo de unos cuantos soldados y carneros, logró hacerse paso lejos de Samir y, alzó su espada con disposición para atacar a Adeline, pero, ella no pareció inmutarse.
En el momento que él bajó la espada, fue detenido por otra. Se sorprendió al ver que no fue Adeline, si no, lo que parecía ser un soldado de papel. Pero, era imposible, porque ninguno resistía un golpe tan fuerte como ese que incluso soltó una gran ráfaga que movió el cabello de los involucrados con gran violencia. Después, el soldado de papel que parecía anormal sacó una espada con la que se dispuso a atacar a Kurō, pero éste se la quitó con la suya y atacó al soldado, atravesándole la cabeza a través del sombrero Kasa. Por suerte, Adeline logró evitar la espada y también el empujón que Kurō le dio, que terminó por ensartarlo en la pared.
Pero aún con eso, el soldado no desapareció como los demás.

—Tú… no eras uno como los otros —afirmó Kurō serenamente, manteniendo su espada aun atravesándole por la cabeza.

Y fue una gran sorpresa cuando el soldado levantó su mano y tomó la espada de Kurō. Éste se sorprendió y para evitar que lo atacara, retrocedió hacia atrás al momento que el soldado, aún con la espada atravesada por su cabeza, se lanzó hacia él con una pequeña daga que tenía de repuesto. Al ver que Kurō evitó su ataque, el soldado alzó su mano hacia él y entonces, hubo un choque de energía que Kurō no pudo evitar y fue golpeado contra una pared.
Al momento, iba a ser atacado por algunos carneros y más soldados de papel, pero debido al gran choque de energía de anterioridad, no podía moverse y Samir ahora mismo estaba haciéndose paso entre los carneros. Fue cuando pasó lo que no esperó.
Akiza, Kurapika y Kaoru lograron deshacerse de esos carneros que rodeaban a Kurō a tiempo con gran facilidad. Kurapika con sus cadenas, Akiza con su guadaña y Kaoru con su espada que, también estaba enfundada. Kurō abrió los ojos con sorpresa y les miró.

—¿Qué…?

—¡Deja de preocuparme de esa manera, idiota! —Regañó Kaoru tan pronto como se acercaba a ver a su hermano.

—Yo…

—Parece que ahora la han tenido difícil —agregó Akiza, mirando a su alrededor. Entonces, su mirada se posó en aquel soldado de Papel que había peleado con Kurō. No, ese no era un soldado de papel—. ¿Él…?

Lo reconoció, esa presencia… la misma que había sentido con anterioridad. Cuando volteó a ver a Kurō, notó que en su mirada también yacía ese sentimiento. Ambos, habían sentido la presencia de esta persona antes, pero, no la habían visto. ¿Era alguien que se escondía entre las sombras quizás? Sea quien sea, no parecía ser alguien amigable ni mucho menos alguien que tomarse a la ligera si fue capaz de hacer retroceder a Kurō con facilidad. Y no solo eso, se estaba quitando la espada que había atravesado su cabeza como si nada y tirándola al suelo.
Cuando Akiza preparó su guadaña y Kurapika sus cadenas, dispuesto a pelear contra él, Kurō intervino.

—No… —dijo él llamando la atención de los otros—. Ustedes ayuden a Samir, yo me haré cargo de él.

Estuvieron a punto de decir algo, pero se negaron a hacerlo al ver que Kurō mantenía su mirada fija en esa persona, una mirada que decía las ganas que tenía de aniquilarlo.

—Creo que ahora mismo, Samir necesita más de nuestra ayuda —dijo Kurapika—. Akiza…

—Sí, lo sé —Akiza echó un último vistazo a Kurō para después ir rápidamente con su guadaña, a deshacerse de unos cuantos carneros y soldados. A su lado, estaba Kurapika haciendo lo mismo con sus cadenas.

Pero quien ignoró toda esa conversación, fue Adeline, quien sonreía ampliamente, como si supieran que, incluso aunque fueran muchos, no tenían ninguna oportunidad. Los carneros y soldados los tenían rodeados, sería difícil para ellos salir de esta. E incluso con eso, tenía a esa persona de su lado, alguien que no parecía ser un debilucho.

—¿Ya escuchaste? —ella le dijo a aquella persona—. Oye, ¿qué tal si te pones enserio…?

Los gemelos miraron con atención lo que estaba a punto de suceder. Aquella persona se quitó el sombrero Kasa y aquellas vendas. Entonces, fue cuando quedaron atónitos al ver quién era en realidad. Tenía un cabello negro ondulado, una piel blanca y… unos llamativos ojos rojizos.
Kurapika, desviándose un poco de sus actuales objetivos, miró con cierta intriga al ver la expresión de los gemelos.

—¿Ojos…rojos…? —Kurapika se preguntó—. Creía que…

Notó que Akiza se deshizo de un soldado de papel que estuvo a punto de atacarlo.

—Pon atención a lo que haces, Kurapika —insistió Akiza, a lo que Kurapika prosiguió con lo suyo, intentando pasar de largo lo que ahora sucedía ahí.

Ojos rojizos, supuestamente muy pocos pueden tenerlos así. Algunos de manera temporal, cuando pueden sentir emociones fuertes como Kurapika sabe que le sucede a él. Otros, lo tienen permanentemente, como los gemelos y, que en cierta manera, no parece ser genético. Pero, este hombre, también tenía ojos rojos. Y, no solo eso, aunque tiene algunos rasgos parecidos a los de los gemelos, nada parece indicar que ellos están en situaciones amistosas.
Ellos reconocen esa cara, la reconocerían en cualquier lado…

—Él es… —Kaoru estaba sin poder decir nada, sus manos temblaban al ver la persona que tenían enfrente—. ¿O-Okura… Tenshin…?

—La persona que se encarga de dar el juicio divino —Adeline afirmó, uniendo las palmas de su mano con calma y a la vez, con burla—. Ni siquiera Vincent o Sadaya se igualan a su poder. ¿Creen ustedes qué…?

—Maldito bastardo…

Adeline y Kaoru se sorprendieron ante las palabras de Kurō, quien levantó su cabeza mostrando una mirada anormal. Su esclerótica se había vuelto totalmente negra mientras que su pupila se había rasgado como la de una bestia. Entonces, sin dudar ni un solo segundo e ignorando a su hermano que le pidió que no lo hiciera, Kurō se lanzó a por ese hombre.
De la parte baja de la espalda de Kurō, tres pequeñas estelas aparecieron que rápidamente se convirtieron en físicas, tres colas tan blancas y esponjosas que atacaron a Okura. Éste las esquivó y lanzó unas agujas a Kurō, que no logró esquivarlas. Entonces, las colas desaparecieron, lo que hizo sorprender al pelinegro.

—¡¿Qué demo…?!

—Un demonio que se cree deidad —Okura dijo tan pronto como le daba un fuerte puñetazo en el estómago a Kurō que lo hizo escupir sangre—… no merece la piedad de los cielos —Y acto seguido lo pateó para mandarlo contra la pared.

—¡Kurō! —rápidamente Kaoru fue a atenderlo.

Kurō fue vencido rápidamente por Okura, en menos de cinco minutos… no, ¡Ni siquiera en un minuto! ¿Qué iba poder hacer Kaoru en contra de él? No, no solo eso. Ahora que se habían librado de Carneros y los soldados, Akiza, Kurapika y Samir miraron la escena asombrados, sí, totalmente. ¿Con tanta facilidad había sido vencido? Prácticamente Okura no se despeinó ni un pelo y aun así…

—Y como demonio zorro que eres… no puedes mantener esto contigo —Okura mostró los tesoros de Shura en sus manos. Su mirada era seria, al contrario que Adeline ahora mismo—. Tu corrupción es inminente.

—Maldito… tú… —Kurō intentó levantarse, pero fue totalmente inútil. Sus ojos volvieron a la normalidad y su visión se volvía más borrosa y rara de lo normal. Kaoru rápidamente lo sostuvo y evitó que cayera al suelo, inconsciente.

En Akiza nacieron unas fuertes ganas de cortarle la cabeza a ese hombre, tomó su guadaña fuertemente, quería evitar que se escapara con la BLACK BOX y la GOLDEN KEY. Y, es que no solo eso, junto a Adeline estaba caminando calmadamente hacia la salida, ¡cómo si nada! Y no lo pensó más, iba a atacarlos pero fue detenida por Samir, quien parecía mostrarse más serio de lo común.

—No podemos hacer nada —Él afirmó serenamente, llamando también la atención de Kurapika—. Solo mira como ha dejado a Kurō… en menos de un minuto.

La mirada de Akiza se fue hacia los gemelos. Kurō inconsciente y Kaoru intentando despertarlo.

—Ahora dime, ¿qué crees que te haría a ti?

Se quedó pensativa ante esas palabras. ¿Qué le haría a ella? Si fue capaz de vencer a uno de los gemelos que parecían ser muy fuertes, en menos de un minuto… chasqueó la lengua de pensar y admitir que quizás Samir tenía razón. No podían hacer más… no podían. Pero claramente, esto no se iba a quedar así.

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

Esto es todo por hoy :3 espero que sea de su agrado.
Sin más, me despido.

_________________________

Akai tsuki no Monogatari >3:

Kūhaku Heikai:

avatar
Angry Bunny
Admin
Admin

Mensajes : 1613
Fecha de inscripción : 06/12/2013
Edad : 20
Localización : En algún lugar del mundo :D

Ver perfil de usuario http://animefans.foromx.net

Volver arriba Ir abajo

Re: El anochecer del mundo (Capítulo 12)

Mensaje por Akiru el Mar Sep 22, 2015 5:16 pm

Adelaide y okuma se escapan con los tesoros de shura o.o k terrible y como fue k kuro termino asi? k planea hacer ahora ? Aah me dejas llena de dudas e intriga espero la conti anciosa !!

_________________________



Spoiler:

YUKI JUDAI X TAKAMACHI BERENICE



Spoiler:


KAGAHO X AKIRU



avatar
Akiru
UserActivo
UserActivo

Mensajes : 1018
Fecha de inscripción : 12/12/2013
Localización : en alguna parte .. ._.U

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.